El día de hoy vamos a analizar la arquitectura monolítica para chatbots, porque cuando una empresa decide dar el salto e incorporar un chatbot para agilizar su atención al cliente, o automatizar procesos internos, una de las primeras decisiones que se tienen que tomar no tiene que ver con qué proveedor elegir, ni con cuánto va a costar, lo fundamental es la arquitectura sobre la que se va a construir esa herramienta.
Y es que, aunque a menudo se piense que todos los chatbots de IA conversacional funcionan de manera similar y que la tecnología que hay detrás es siempre la misma, en realidad la elección de la arquitectura condiciona por completo la rapidez con la que se puede poner en marcha el proyecto, su capacidad de evolución futura y, sobre todo, el tipo de mantenimiento que va a necesitar una vez esté funcionando en el día a día.
Así que la arquitectura monolítica, que en otros ámbitos del desarrollo de software puede sonar a algo anticuado, está viviendo un nuevo momento de utilidad precisamente por los chatbots para empresas, donde por los plazos ajustados y por los presupuestos reducidos, muchas empresas recurren a esta posibilidad.
De hecho, a la hora de crear el chatbot que tu empresa necesita, tenemos el ejemplo de una gran cantidad de PYMES que eligen esta opción, porque implica una filosofía de integración compacta que está lista rápidamente y con una inversión bastante económica.
¿Qué es una arquitectura monolítica para chatbots empresariales?
Aunque tal como hemos mencionado en la introducción, a menudo se asocia el término "monolítico" con sistemas antiguos, rígidos y condenados a quedarse atrás frente a las arquitecturas más modernas, cuando hablamos de un chat de inteligencia artificial para empresas, hay que alejarse de los prejuicios heredados del desarrollo de software tradicional.
La razón es que en este ámbito concreto, una arquitectura monolítica no es una antigualla ni un error de principiante, se trata de una decisión deliberada de diseño que implica construir el chatbot como una aplicación compacta y autónoma, donde todos los componentes necesarios para su funcionamiento se encuentran en un mismo bloque de código y se despliegan como una única unidad.
Para entenderlo de forma más práctica, basta con imaginar el recorrido que sigue una consulta desde que un usuario la escribe hasta que recibe una respuesta, donde en un chatbot empresarial con arquitectura monolítica, dicho camino no salta de un microservicio a otro, ni depende de una decena de piezas independientes que se comunican a través de una red interna.
En una arquitectura monolítica para chatbots, la comprensión del lenguaje natural, la gestión del diálogo, la lógica de negocio que decide qué información mostrar y las conexiones básicas con las fuentes de datos de la empresa, está todo integrado dentro de un mismo programa.
De hecho, podríamos decir que este tipo de chatbot funciona como una máquina bien ensamblada , y es precisamente por eso, que cuando se despliega, no hacen falta complejas orquestaciones de contenedores ni configuraciones distribuidas, ya que el chatbot se ejecuta como un todo cohesionado que puede instalarse en un servidor, en una nube privada, o incluso en un entorno local de la empresa.
¿Cómo funciona un chatbot con una arquitectura unitaria y fuertemente acoplada?
Si antes decíamos que la arquitectura monolítica se define por su cohesión interna, entender cómo funciona en la práctica implica seguir el hilo de una conversación real y observar cada paso que sigue el sistema.
Así que yendo al grano, el funcionamiento comienza, como no podía ser de otra forma, en el mismo momento en que un cliente, o un empleado teclea una frase en la ventana de chat, porque en un chatbot con arquitectura monolítica, ese 'input' no se redirige a un servicio externo de procesamiento del lenguaje natural en otra parte de la nube, puesto que el propio bloque de la aplicación incorpora el motor de comprensión.
De hecho, el texto se normaliza, se limpia y se analiza dentro del mismo sistema, lo que elimina las latencias propias de las llamadas a APIs de terceros y reduce los puntos de fallo que tanto frustran cuando un chatbot se queda colgado porque el servicio de lenguaje no responde.
Por lo tanto, donde el diseño monolítico muestra una de sus mayores virtudes, es en lo respectivo a la lógica de negocio, ya que esta no se almacena en un servicio aparte que necesita ser llamado con cada interacción, puesto que forma parte del mismo sistema del chatbot.
Además, precisamente porque todo se implementa en un único bloque, la memoria persistente en los chatbots que usan esta arquitectura es de bastante calidad sin necesidad de almacenar el contexto en una capa externa de sesiones, puesto que la memoria de lo que se ha dicho antes, los datos que el usuario ha proporcionado y las decisiones que el sistema ha ido tomando permanecen accesibles de forma nativa.
¿Para qué tipo de empresas merece la pena usar la arquitectura monolítica para chatbots empresariales?
La arquitectura monolítica para chatbots empresariales es particularmente interesante para las pymes y las empresas de tamaño medio que no cuentan con un gran departamento de tecnología ni con equipos especializados en la orquestación de microservicios, pero que necesitan asistente conversacionales para empresas que resuelvan tareas concretas.
Pero el tamaño de la empresa no es lo único importante, puesto que hay que analizar cual es la naturaleza de los procesos que se quieren automatizar. De hecho, la arquitectura monolítica es muy recomendable cuando el chatbot se usa para gestionar flujos de conversación que no necesitan ramificarse, ni conectarse a sistemas externos para funcionar correctamente.
Cuando la lógica de negocio es razonablemente estable y los datos importante para el chatbot se encuentran en uno, o dos sistemas internos, encapsular toda la inteligencia del asistente en un único bloque compacto es, sencillamente, una decisión inteligente y práctica, que además es rápida y económica.
Aunque como es lógico, no se trata de que esta arquitectura sea mejor, también tiene sus desventajas, la cual es principalmente la escalabilidad futura, así que antes de usarla, hay que entender bien cuál es su objetivo.
Por eso, si quieres disponer de un chatbot de inteligencia artificial en tu empresa que realmente se adapte a las necesidades de tu negocio, contacta con nosotros.